Josefa surge y actúa en medio de una sociedad novohispana llena de taras sociales, discriminación, exclusión de los más débiles, abuso de poder y un casi total desinterés de la corona por el bienestar de sus vasallos americanos.
Josefa experimentó la pobreza en carne propia. Ya adulta, y de forma casi milagrosa, acumula una inmensa fortuna y empieza a codearse con la nobleza y la alta sociedad, lo que despertó tanto asombro como envidias. Josefa dedica su caudal, energía y cariño a amparar a los desprotegidos, convirtiéndose en una de las precursoras de lo que ahora llamamos programas de ayuda social.