El tratamiento psicoanalítico es una búsqueda por medio de una confesión sincera. Se realiza como la enseñanza proporcionada por un verdadero maestro: al terminar la labor se ha disminuido la diferencia entre ambos hasta desaparecer, o bien el discípulo ha superado al maestro que le ha transmitido todo lo que sabe. Como consecuencia, quien vino en busca de ayuda, ya no la necesita más, ya puede irse y bastarse solo, se ha encontrado a sí mismo, es fuerte y lleva dentro de él su propia lámpara para alumbrar su camino.