En Memoria de “Vero”* (q.e.p.d) ¿Quiénes no la olvidarán…?
Fue tan de repente tu partida, recordándote como un ave que emigra, abriste tus alas para volar muy lejos y dejaste un gran vacío, con muchos secretos. Hoy aquí, mañana allá, porque estarán en la posteridad de quienes no te vamos a olvidar. Nadie muere cuando vives en el corazón y en el pensamiento. Por todo esto que estoy sintiendo pero aunque no quiera, te dejo libre para que te vayas con el viento, para que vueles más allá como antes lo estabas queriendo.
Ahora eres más que un ave en plena “libertad”, porque dejaste tu esencia y algo más, el recuerdo vivo junto a tus seres queridos. Has volado muy alto, te has dormido pero aun así has dejado un gran quebranto.
Vuela hasta llegar al cielo, te dejo libre porque sólo me queda el consuelo de que te vayas tranquila porque aquí nadie te olvida. Seguirás presente, aunque ya no estés consciente. Te fuiste para no volver pero nos dejaste en el ayer con tu imagen viva y por eso que Dios te bendiga.
Aunque pase el tiempo, te llevaré con todo y mi sentimiento por toda la vida, por todo lo que dejaste aunque te encuentres dormida. Te dejo libre para que te vayas, vuela tan alto como puedas, porque aquí en esta vida muy solos nos dejas, a quiénes tendremos de ti un buen recuerdo y con un sentimiento sincero.
Un hueco, un vacío que no todos podemos llenar y es tan grande que ni el mismo cielo lo puede entender. Cuando el alma te duele, todo puede pasar, porque las heridas no dejan de sangrar.
Tony Ruanova
*Verónica López Núñez estuvo interna en el Penal de Puebla. Ahí se licenció como abogada. Murió hace apenas algunos meses, víctima de cáncer. Este escrito es a su memoria.
¿Qué te pareció este texto? Escribe aquí tus comentarios o envíalos a diana.perez@demac.org.mx