Literatura Carcelaria

Julio, 2010

SIN MALDAD, Claudia Peña

Marzo 2010

Más allá del tiempo y el espacio, ahí donde nadie ve a Claudia y nadie puede entrar en su intimidad, se da cuenta que en la producción de la película de su vida no hubo guiones ni libretos, se fue formando sobre la marcha, nunca se ensayó una escena ni se buscaron dobles para los papeles difíciles y peligrosos; tampoco se buscó a la actriz más guapa y hermosa ni al galán más apuesto; sí, hubo muchos extras que nada tenían que ver en esta historia y sin embargo fueron parte de la misma.

Los extras en su película pasaron a ser la parte oscura, la parte en tinieblas, que la acosaban e infundían miedo a la pobreza, miedo a la soledad. Fobia al encierro, a la suciedad, a la impertinencia, al ruido. Envidia, rencor, resentimiento, pesimismo, entre otros.

Una de las escenas se creó cuando la actriz principal decide unir su vida al galán de este filme y, como se dijo, no hubo guiones escritos, la escena se fue filmando como se iba viviendo, con situaciones tiernas, agradables, chuscas, grotescas, en las que por más que se quisieron cambiar algunos diálogos, no se pudo.

Aquella actriz, joven en ese entonces, no supo manejar su papel; deseó cambiarlo por otro que no le costara lágrimas ni sufrimientos, tuvo que recurrir a los extras que siempre estaban presentes, muy cerca de ella.

Cansada se dejó caer en un sillón del escenario.
    –Es inútil –comentó en tono bajo y abatido –soy una tonta.

Había planes y esperanzas en su corazón y en su mente, sólo planes, pues no había nada escrito. Continuó hablando consigo misma
 –Todo me ha salido al revés, todo lo he echado a perder por mis estúpidos errores. Nadie cree que soy frágil, que necesito cuidados, que no soy tan fuerte como parezco. -Así siguió su cantaleta derrotista y lastimera. Por un momento permaneció en silencio con el rostro entre sus manos; después agregó –lo peor de todo es que he perdido la fe en mi misma.

A los cuarenta y nueve años ya había protagonizado varios estelares…el de niña, de adolescente, de esposa, de mamá y el de burócrata, pero aún faltaba el que la llevaría a la fama y marcaría su vida para siempre.

Cuando estaba a punto de cumplir cincuenta años le llegó ese estelar. Le dieron el papel de delincuente, el cual tuvo que interpretar en la grande, con toda la crudeza y realidad que este tipo de papel requiere, sí: en la cárcel, junto con otras presas para entender su sufrimiento. ¿Acaso eso sí estaba escrito?

Con el último papel que le asignaron y que dio tanto de qué hablar, el futuro de esta actriz quedó paralizado, aún cuando llegó la fama, ella no supo qué hacer con ella, le pesó tanto que recurrió a los extras de su película, sólo que esta vez había otro más grande, le dicen CULPABILIDAD y que viene tomado de la mano de la IMPOTENCIA.

Este papel es el que más trabajo le ha costado realizar, pues para ser delincuente se requiere tener maldad y esa ella no la tiene, no la ha tenido ni la tendrá; nunca más volverá a interpretar algo semejante pues le ha quitado su sonrisa; ahora le cuesta trabajo sonreír, sólo cuestiona a Dios ¿Cómo me convierto en practicante de la alegría? ¿Cómo educo a mi corazón para vivir alegre? ¿Cómo le hago para no equivocarme?

Aquí en el escenario más grande que ha pisado, el cual siempre está lleno de un público que se identifica con ella, se ha percatado que no es la única que se equivoca y comete errores ¿quién no se equivoca?

También aquí, en la cárcel, decidió despedir a los extras que tiempo atrás intervinieron en su película. Ahora se ha inventado otra historia con libretos y guiones con mensajes de positivismo óptimo, bajo la dirección del gran Maestro, creador de miles y miles de personajes, que la guía, la cuida y la lleva por un sendero de paz, amor y esperanza.

En su nueva historia no habrá extras, no los necesita; ella será la única protagonista; tampoco habrá tinieblas ni oscuridad, ni peligros ni obstáculos ni dificultades que la puedan derrotar.

Ni la muerte la intimida, pues ya tuvo hijos, ya escribió un libro ya estuvo en la cárcel, sólo le faltará sembrar un árbol…pero ni eso, sembró tres semillas que crecieron como árboles robustos y fuertes, cuyas ramas se extienden cual mano poderosa para sostener el fruto que cada uno de ellas han dado.

La nueva historia de esta mujer se llamará “Celebra la vida”, y en breve se dará la última llamada para que la interprete de manera magistral en otro escenario…su hogar y con otro público, su familia.

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31 Ene19:57

ESA HISTORIA SI QUE ME HIZO

Por ADRY (no verificado)

ESA HISTORIA SI QUE ME HIZO UN NUDO EN LA GARGANTA, PERO DIOS ESTA CON UDS, RECUERDENLO.