Sueños
Antes me daba miedo soñar. ¿Quién iba a pensar que yo iba a lograr algo? Si había fracasado en todo. No había terminado la escuela, mi matrimonio se había ido por la borda, mi familia pensaba que todo lo hacía mal. No, yo no podía soñar.
Hasta que descubrí que los sueños sí se cumplen. Todos. Hay que trabajar mucho y librar muchas batallas pero, al final, la recompensa es verlos convertidos en realidad.
Alguna vez soñé con tener una familia unida, solvencia económica y un trabajo fabuloso. Ninguno de esos se cumplió. Después, cuando me divorcié, soñé con encontrar al hombre de mi vida que me rescatara de mi horrible existencia. Eso tampoco ocurrió.
Entonces comencé a verme como la mujer que era, que soy en realidad y a estar más en contacto con mis emociones y con lo que REALMENTE quería y necesitaba. Descubrí que yo no necesitaba un hombre. Quería uno, pero no lo necesitaba. Lo que sí necesitaba era prepararme para conseguir un mejor trabajo. Entonces comencé a estudiar. Y quien lo iba a pensar, terminé una carrera. ¡Claro que me costó mucho trabajo y que me las vi medio negras!, pero siempre hay ángeles papaloteando alrededor para ayudarnos en los momentos de crisis.
Me seguí preparando y pude conseguir un mejor empleo. Sin darme cuenta, mis sueños se estaban cumpliendo. Así, durante mucho tiempo me sentí feliz.
Aunque todavía hay un sueño, un anhelo profundamente escondido. El deseo más hondo de mi alma. Y sé que nunca voy a estar completa hasta que se realice.
Desde siempre quise escribir. Todavía no sabía leer y ya amaba los libros. Los libros han sido siempre mis mejores maestros y compañeros. Con un libro al lado nunca me siento sola. Me encanta comenzar a leer una buena historia. El olor de un libro viejo no tiene comparación.
Y entonces encontré a las Talladoras de Palabras. Y mi alma sonrió de nuevo. Porque paso a pasito me han llevado por el camino mágico de la escritura. Me han enseñado que todo es un proceso, que todo lleva un tiempo y que hay que estar preparada para el siguiente paso.
Hoy sé que ese sueño, como muchos otros, también ha de cumplirse. Algún día veré mi libro publicado y recordaré todo lo que me llevó verlo ahí.
Ahora sé que todo lo que una sueña se cumple si estamos dispuestas a pagar el precio, a arriesgar lo que sea, a apostarle todo. Hoy mi sueño tiene un nombre.
Y aprendí también que no importa lo que opinen los demás, no importan los obstáculos ni las carencias ni las personas que intentan disuadirnos. Al final, como dice Paulo Coelho, “El universo conspira para que suceda”.
Sueña. Atrévete. Mañana verás que la cima no era tan alta y que el escalar fue un disfrute, que el aprendizaje fue maravilloso y que nada vale más la pena en este mundo que seguir soñando. ¡Buena suerte!
Claudia Ballesca
¿Qué opinas? Escribe aquí tus comentarios o envíalos a diana.perez@demac.org.mx
Me encanta lo que escribes ,
Por Sandra (no verificado)Me encanta lo que escribes , me fascina compartir tus sueños y mas me gusta verlos hechos realidad.
Estoy orgullosa de ser tu hermana y ver que en cualquier lugar donde pones una frase dejas una huella.felicidades.te quiero.
refleccion
Por Anónimo (no verificado)con estas paguinas creo que realmente podemos conoser a las personas. espero que si escrivas tu libro.
Gracias BB, muchas gracias.
Por Claudia (no verificado)Gracias BB, muchas gracias. Siempre.
SÍ!!! LOS SUEÑOS SE HACEN REALIDAD
Por Carolina (no verificado)Hola, me gustó mucho esta reflexión, me identifiqué mucho con lo que escribió Claudia, esta red de Talladoras de Palabras me parece maravillosa, nos permite expresar nuestros mas secretos pensamientos y compartirlos con las demás convertidos en palabras tangibles; además de que son una retroalimentación con todas las que leemos y escribimos en este espacio.
Saludos cordiales
Carolina
Gracias por tus palabras.
Por Claudia (no verificado)Gracias por tus palabras. Sigamos soñando y sigamos escribiendo!!!! Saludos a todas las talladoras