Talleres Querétaro

Abril, 2011

Quinto Manuscrito: Amor

 Yolanda Torres Sanmiguel

Amor. Así me veo en la cumbre de esta montaña que he escalado con dolor, cansancio y recuerdos, pero al final encuentro paz y descubro todo el amor que tengo de la gente que me rodea. Siempre supe que estaban ahí pero desde esta cumbre los puedo ver con mayor detenimiento, el sentimiento que me llena es primero por Dios, que me ha bendecido tanto; por mis padres, a los que adoro aunque los vea poco. No hay día en que no piense en ellos. Descubrí que como mujer puedes ver tu belleza interior, que ser mujer es una dicha. A diario me enfrento a cuestiones que, me gusten o no, están ahí y no hay mejor manera de enfrentarlas que con entusiasmo, valentía, convicción y determinación. Nací mujer, con la capacidad de confrontar el alma de quien se cruce por mi camino. Soy fuerte para poner en forma mi alma y mi cuerpo, fuerte para defender a los míos, fuerte para rectificar mis errores y no cometerlos en el futuro; pero sé que los errores de la vida son lecciones y aprendo de ellas.

Disfruto mis logros, mi amor hacia mí misma. Tengo a mis hijas, mi valiosa familia. Todas ésas son razones para despertar con el corazón hinchado de gratitud.

Sé que ser madre no es fácil, pero te deja más satisfacciones que dolores de cabeza, descubro y aprendo cada día algo nuevo, como hacer las cosas con una sola mano; comer las sobras que dejan los hijos porque les estás enseñando que la comida nunca se desperdicia; despertar los domingos temprano; recordar las tablas y la acentuación de palabras agudas y graves; comerse el huevo que peor salió; darse el gusto de recibir el primer beso de babas que aprendió a dar el bebé. Conocer tanto a mis hijas para lograr, desde adivinar lo que piensan, hasta descubrir una travesura y saber quién fue.

El amor me llena; no sólo el de hija o el de madre, también el amor de esposa. Todos los días encuentro un pedacito de cielo y un poco de paz cuando al final del día me acuesto en su hombro donde me siento segura y protegida, porque sólo él puede entenderme; por escucharme se ha convertido en la captura de mis sueños y el soporte de mis esperanzas. Sus silencios y sus miradas penetrantes me recuerdan todo lo que puede expresarse sin hablar y el camino que hemos recorrido juntos me ha unido más a él. A través de nuestra vida juntos ha habido tantos logros, satisfacciones y hechos inolvidables que han minimizado las cosas difíciles, porque siempre juntos hemos recogido los pedazos de sueños rotos para crear nuevos. Por todas estas razones de peso, me veo en la cumbre de esta montaña rodeada de amor.

 

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14 Jun17:18

Quinto Manuscrito: Amor

Por Ana Fabiola Barrios León (no verificado)

Wow Yola!!! que cosas bonitas sientes y escribes, me da mucho gusto que sea así y que este gran curso que estás terminando, te haya ayudado a expresarte de tan bella manera. Que este sea el principio de muchas cosas maravillosas en tu vida literaria. Recibe un fuerte abrazo y que Dios te cole de bendiciones!!! te quiero amiga.

14 Abr18:58

gracias!!

Por lissy (no verificado)

Querida Yola no hay palabras para expresar lo mucho que hemos crecido juntas en este curso!!! Que hermoso escrito  expone lo mucho de la maravillosa mujer que esta en tu interior gracias por compartirlo!!!