RedPRO

Julio, 2011

Pinche cambio (Colaboración desde EUA)

Pinche cambio (Colaboración desde EUA)-23817

 Fuck the change

Leslie G. Stampler*

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Lo grandioso de escribir en una revista y estar en una clase de escritura es que cuentas de antemano con una audiencia cautiva. Tu revista nunca te responderá: “Oye Leslie, no quiero oír hablar de esto”, como tampoco tu grupo de escritura se tapará los oídos con las manos diciendo: “bla, bla bla, bla” aunque quisieran y, bueno, siempre hay una primera vez para todo.

La realidad es que muy poca gente quiere oír hablar acerca de la menopausia y hay aún menos gente que quiera oír hablar de sexo después de la menopausia. Menopausia es una palabra sumamente aburrida. La única otra frase con la que han salido los expertos es: “el cambio” que es igualmente poco imaginativa.

En cambio la menstruación recibe toda la atención con una plétora de descripciones. Cada cultura tiene una variedad de frases para referirse a ella, tu período, tu amiga, la ola carmesí, tía roja, la niña del vestido rojo, chucha la colorada, la maldición, estar en sus días, estar rota, la regla. ¡Qué friega! Después de los 50 simplemente ¿el cambio? Por favor, vivimos el mismo tiempo o hasta un poco más sin menstruación. Y ¿Cómo es que nos convertimos en unas Viejas putas secas? ¿Quién dijo que necesitábamos cambiar? ¿Qué -en principio- no éramos lo suficientemente buenas? Necesito iniciar un concurso para encontrar mejores opciones de nombres para la menopausia; pero me temo que no habría quien participara.

En mi caso, voy a llamarla manejo del tren de la libertad. No más preocupaciones acerca de toda la basura de que la que me he preocupado en mi adolescencia, en mis veintes, treintas y cuarentas. 

No más preocupaciones para evitar los embarazos y por lo tanto, adiós a la preocupación de casarse y embarazarse. Tampoco más preocupaciones por aquellas partes del cuerpo que se zangolotean, mis muslos rozando entre sí, mis senos, mi gordo trasero… cualquiera que sea la angustia del momento.

Ahora simplemente amo mi cuerpo con todo y sus partes que se zangolotean. Estoy orgullosa de él, ha librado la batalla por decirlo de alguna manera. Ha sufrido y tolerado el abuso, principalmente de mí misma y aquí estoy con todo y sus partes originales. Soy feliz porque me apoya cada día y no cruje ni gime demasiado.

No más síndromes premenstruales; soy feliz el 99% del tiempo. No más antojos, inflamaciones, toallas sanitarias, tampones, ni manchas, ni ropa interior especial para la regla.

Ahora visto tangas, ropa de encaje o  inclusive nada de ropa interior. ¡Ay el tren de la libertad y el sexo! Este es el punto en el que mi hijo se taparía los oídos y gritaría bla, bla, bla y mi hija diría: mamá, te estás realmente pasando de la raya. Esta es la primera vez en mi vida que mi mente, cuerpo y espíritu están en el mismo lugar al mismo tiempo y permítanme decirles que realmente se caen muy bien entre sí.

Quizás la menopausia debería ser llamada pinche nirvana. Créanme, seis años de yoga realmente han dado resultado y, aunque dudaría de ponerme un bikini me siento fantástica caminando desnuda. Aún no lo intento en una multitud mixta pero puedo ver que está en un futuro cercano.

Mis pobres, pobres, pobres hijos. ¿Cómo se sentirían cuando su madre se fue con una lesbiana?

¡Ahora su madre es una pinche ninfomaníaca! No es que hable con ellos de eso, pero sé que irradio eso. Y permítanme corregir eso, no soy una ninfomaníaca simplemente estoy cogiendo a un hombre suertudo todo el tiempo que puedo.

¿Quién se iba a imaginar que iba a volver a irradiar tanta hormona nuevamente? En caso de que no se hayan dado cuenta en los comerciales de la TV, son las mujeres de más de 50 años las que anuncian la venta de los antidepresivos a quienes se supone todo les va mal. Deberíamos estar vendiendo todas las cosas sexis posibles.

Al carajo con los antidepresivos, mejor comprar un corsé negro con liguero, medias al muslo y tacones de aguja. El mío tiene pequeños cristales rosas inclusive en la tanga tipo hilo dental.

¡Caray,  ahora incluso brillo en la oscuridad cuando estoy cogiendo!

 

¿Qué opinas de este texto? Escribe aquí tus comentarios o envíalos a diana.perez@demac.org.mx

 

*Leslie Stampler es una trabajadora Social Clínica que vive en Los Ángeles. Estudió la licenciatura en Desarrollo Humano y Estudios sobre la familia en la Universidad de Cornell y obtuvo su grado de maestría en Trabajo Social en la Universidad Estatal de California en Long Beach. Ha trabajado durante muchos años en las residencias para enfermos terminales y está muy agradecida con todos sus pacientes y sus familiares quienes le han enseñado mucho más acerca de cómo vivir que sobre cómo morir. Sus pasiones incluyen a los animales, el yoga, la escritura, los viajes y el sexo. Su enfoque de trabajo terapéutico es el empoderamiento de las mujeres para que descubran su alegría. 

04 Jul11:17

Me uno a Leslie

Por Mub (no verificado)

Leslie,

Definitivamente me uno a tu filosofía de vida de los cincuentas. Todavía me faltan 13 años para alcanzar esa edad pero ya vislumbro cómo quiero que sea. Mucho cojín!! jajajaja. Y como antidepresivo ropa sensual y un hombre dispuesto a vivir la experiencia de una vida sexual plena.

Eso que llaman la menopausia no me quitará mi cadencia al hacer el amor, ni me volverá muda para gemir y gritar fuertemente durante el orgasmo, tampoco retirará los pensamientos lúbricos ni las fantasías sexuales de mi mente, mucho menos me hará bajar del escalón que ya he logrado conquistar en mi evolución como ser humana.

Eso que llaman menopausia, es una falacia más  para contener nuestra explosiva energía femenina. Tal vez lo único que necesitaré, si acaso, será un buen lubricante que no me irrite pero creo que seguiré tan mojada como a mis 13 años. Así es, así será!!

Abrazos con admiración para tí

Mub

01 Jul22:36

Opinion

Por Carmen (no verificado)

Que manera de decir las cosas Leslie... sinceramente me agrada como lo tratas y lo haces entender... muy a tu manera, pero claro y sin rodeos. Estoy totalmente de acuerdo contigo, jamás viví un tiempo de liberación, hasta que me olvidé de esos "asuntos de mujer" que me atormentaron durante la mayor parte de mi vida.

Por supuesto que me voy contigo en el "tren de la liberación" y feliz como nunca.

Me hiciste reír en serio... muchas gracias mujer. Que sigas así o más sexy.

Carmen Ginori Lozano

Tijuana, B.C. 

03 Ago15:18

opinion

Por Mine (no verificado)

Do we need cuss words and  jumping in bed with any man in order to be liberated? Do we feel better if someone is admirering our ass? Why must women imitate all that trashiness that they hated in some men? Having a loving affair with a nice man is exciting, but what is wrong with being a lady, looking like a lady, acting like a lady.

Growing up, is really a wonderful experience. Besides most of us will, with age, get back to kotex and/or diapers.

Mine