Cuando era niña, me enseñaron que:
Con esfuerzo, constancia y buena fe siempre se podía alcanzar la meta.
Que expresando cariño, siempre se tendría al ser amado.
Que sonriéndole a la adversidad, la carga sería menos pesada.
Que ayudando a los demás, siempre se cosecharían cosas buenas.
Que creer que la gente es buena, es un principio para para vivir en armonía.
Siempre he seguido las enseñanzas.
Hoy, ahora... En estos momentos he visto que:
No basta el esfuerzo, constancia y la buena fe para alcanzar la meta.
El ser amado se va... Aún cuando expresas cariño.
Que aún cuando le sonríes a la adversidad, ésta duele.
Que llegan golpes, traiciones y deslealtades, aún cuando ayudes los demás.
Que hay personas que dañan deliberadamente y se ensañan con los débiles.
Cuando era niña me enseñaron que era necesario soñar... Y soñé.
Es curioso...
Pero aún cuando la vida me ha mostrado otras cosas...
Me gusta soñar que lo mejor de nosotros siempre está en la mayoría de
La gente... Y las situaciones....
Es curioso,
Pero prefiero seguir caminando con las enseñanzas de mi niñez,
Y sólo tener presente lo que he visto, para no permitir que "eso" que
me hace ser, se extinga en la aridez personal de algunos.
Es curioso....
Me gusta estar en este lado de la orilla.... Aún cuando a veces, de este
lado.... El oleaje pegue fuerte.
Y aunque sé que las desilusiones podrían seguir llegando....
Abrazo la esperanza y valoro cada día más:
una caricia, una sonrisa, un detalle, el amor, la amistad,
un logro, una flor, un rayito de sol tibio, la plenitud de la luna,
las sorpresas, una mirada que habla, un abrazo que trasmite, una frase
que impulsa, un chiste que alegra, una emoción que arrebata, una canción
que evoca, un libro que transporta, un susurro en el oído, un roce intencionado,
un paisaje de mil colores, una llamada oportuna, un dormir reparador, una imagen
cautivadora, un aroma que envuelve, una película que dibuja o un poema que estremece.
Porque estoy del otro lado de la orilla, de manera especial... Valoro tu compañía.
MARTHA ANGELICA DELGADO-LUNA
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