Literatura Carcelaria

Diciembre, 2011

Para mi amiga Verónica López Núñez*

 Los cuerpos toman un tiempo para la reproducción después envejecen y mueren, cuando este ciclo de vida es interrumpido forzosamente, otro cuerpo dará vida a tu nueva vida y una mente brillante albergará tus recuerdos, quizás tus rasgos físicos serán diferentes pero ese corazón será el mismo.

Todos los días renacerás en los buenos días de esos angelitos que te recordarán toda la vida como la mejor, la más grande, la inolvidable.

Dios no se equivoca y tiene un objetivo para cada uno, tú dejaste leyenda en mi corazón, tu cariño y esos sabios consejos que sólo la vida te enseña con el pasar de los años.

El espacio de vida que me dedicaste, sólo son tuyos y míos y me quedo con ellos, no dejo que te los lleves aunque estoy segura que no los olvidarás.

Porque te conozco, sé que no morirás, tu vida apenas empieza, ahora tu cuerpo descansa.

Gracias amiga por existir en mi vida. Qué Dios te bendiga.

 

Adriana Palacios Aguirre

 

*Verónica López Núñez estuvo interna en el Penal de Puebla. Ahí se licenció como abogada. Murió hace apenas algunos meses, víctima de cáncer. Este escrito es a su memoria.

 

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