Las Atrevidas

Noviembre, 2009

Livistar

Livistar es una de nuestras nuevas Atrevidas… Ella participó en los Premios Demac Penitenciario 2006 y hoy nos comparte el primer capítulo de su obra Féminas por Convicción que esperamos que disfrutes!:

CAPITULO 1
¿Ser o estar?

Actualmente las oportunidades a las que, como mujeres, tenemos acceso representan ya opciones de desarrollo, integración, expresión libre, respaldo legal  etc. concluyendo en la ya  muy repetida y por todas escuchada: “equidad de género”.

¿Se escucha bonito verdad? Pero ¿cuántas de nosotras estamos dispuestas a hacer patente nuestra equidad de género en todas y cada una de nuestras actividades y en todos y cada uno de los aspectos que integran nuestra vida?

Me encantaría salir a la calle a platicar con cuanta mujer se me ponga enfrente para  transmitirle  el mensaje de “hey.. despierta, vales más de lo que te han hecho creer y con lo que eres y sabes puedes lograr tal y cual cosa”

Pero cuento con muchas amigas que en su diario acontecer practican el derecho que como féminas actuales tenemos de vivir  y desarrollarnos económica e intelectualmente al parejo  que el género opuesto.

Está Sonia, con su familia perfecta y marido perfecto que le permite estudiar y terminar su carrera; Alicia con su negocio propio consolidando su independencia económica; Sandra,  catedrática de la UNAM con su sulfur enamorado llenando su vida con logros filantrópicos e intelectuales; Kiki, empleada abriéndose paso ante el machismo empresarial y por otro lado acumulando amores para conseguir su casa propia; Marissa con su sueño rosa de que el amor es más importante que el dinero por cierto, la más flaca de todas creo, su marido le da vida de “ángel”, la tiene siempre encuerada y sin comer, pero eso sí: “bien enamorada” y la que me encanta porque es sensacional Lizy:

Esa chava si vive unas telenovelas diarias. Es, ¿cómo definirla? ¡Intensa!……hoy me la encontré  al llegar a casa como todos los días. Bien arreglada, sonriendo. Ella es muy atractiva, digamos de esas chicas que llaman la atención y por eso abusa.

La saludé y se acercó a darme una invitación.
-Toma, es para la inauguración de una obra de teatro-y estiró su mano para entregármela.
-Gracias Petitte! –así le digo yo- tu siempre tan socialité.
-Ya sabes! Eres la consentida, ¿qué? ¿Ya te vas?
-No, vengo llegando de trabajar y ¿tú?
-Vi a mi demonio hoy (así le llama a uno de sus novios)
-Con razón vienes tan contenta petitte, dices que ese hombre es quien te arrebata ¿qué no?
-Era… querida “era”.
-¿Cómo, ya se fue con su esposa a Canadá? O ¿qué sucedió?
-Mmm, algo ¡peor! Se está divorciando de su esposa.
-Espera un poco, como puede ser peor eso del divorcio, ¿qué no significa que al fin puede ser libre para ti?
(Y conociendo a demonio, mmm tan guapo, atlético, exitoso, mmm, ¡qué envidia!)
-Mira querida no es lo mismo “ser…que estar” ¿entiendes?
-No, explícame por favor.
-Demonio y yo éramos como… ¡ay! ¿Cómo te explico?
-¡Amantes! (eso eran, recuerdo que petitte me comentaba de esas noches apasionadas)
-Sí pero no… mira, somos como cómplices, era una especie de relación madura y sin prejuicios, aventuras extremas, negocio, salidas, comprensión mutua, apoyo, ¡ay! (suspira). ¡Excelente sexo! En conclusión estábamos juntos siempre que podíamos y para algo en común pero no éramos ¡NADA!

-A ver, espérate. Con todo lo que compartían ¿me quieres decir que no había nada? (petitte amante de un muñeco como demonio, piloto aviador, esposo de una mujer que cirujeada y liposuccionada también era una muñeca que cantaba y se sentía artista ¡resultó ser nada entre esos dos caprichos de la naturaleza!).
-Exacto, lo quiero, me importa, me encanta, pero desde el inicio a mi me quedaba claro que no podíamos involucrarnos más allá de la piel y los negocios por su esposa. Y lo respetamos y así funcionaba esto.
-Por eso pero ahora dices que ¡se divorcia! ¿Ya podrán ser algo no?
-No creo amiga, no creo... ya te dije no es lo mismo “ser que estar”… ¿Y yo? estaba, pero nunca “fui”, ¿comprendes? La que “es” y “será” siempre es su esposa... él la quiso mucho y está sufriendo por esta decisión. Y ahora el “está” triste por no “ser” ya el esposo amado.
-Pero y ¿tu? (no me cabía en la cabeza la serenidad de petitte al mencionar todo esto).
-Ah, yo estoy en donde y con quien mejor me place y punto y con demonio… ya no será lo mismo porque ahora tengo que escuchar lo triste de una separación, la eterna pregunta de ¿por qué me dejo a mi? ¿Por otro? Y pues no, yo quiero a mi demonio bien, no así, deprimido pensando en ella, en porque esta con otro… Pues ya no es igual, ¿comprendes? Yo respeté mi parte dentro de la complicidad sin daños a terceros que allá en donde él se sentía seguro le fallaron… ya no es mi asunto... yo no compro problemas ajenos..¡no¡Así que…amiguis…a darle vuelta a la pagina ¿no crees? Te dejo... ciao.

Y así, sin más se subió a su camioneta y se fue dejándome con la boca abierta… ¿Cómo lo hace? ¿Cómo puede querer y dejar de querer así como con una varita mágica... aparece y desaparece? Siento que petitte ha abusado con eso de la equidad de género porque si a ratos me llegaba a decir que nosotras también tenemos derecho a estar con quien queramos así como los hombres que aún siendo casados lo hacen… y el soltero con varias parejas a la vez... que no debe haber prejuicios, que los tiempos han cambiado etc… pues con todo esto lo pienso…

Pero hoy al verla así tan fresca tan fría... sí, esa es la palabra, fría de corazón, gélida en su sentir, me pregunto ¿a eso nos lleva el buscar igualdad en todos aspectos? Espero nunca perder el equilibrio en mi balanza…

En la noche la busco y platico bien con ella porque creo que sabe ocultar bien sus sentimientos… Es que ¡¡ese demonio!!  Ay, si ustedes lo vieran. Cuando ella me lo presentó dije ¿de qué revista lo sacaste? Pero con petitte no me sorprende nada; siempre esa incesante búsqueda por más y más en su vida y no ser común denominador, la ha llevado a involucrarse con gente que al menos, para mí, es inalcanzable. Ella tiene suerte, carisma, es bonita, preparada y siempre cae bien; por eso se le dan oportunidades diferentes a mí o al resto de mis amigas.

Pero esto de demonio si es noticia. Jamás me imaginé que su mujer fuera quien lo engañara… otra que congenia con lo de la igualdad de género..ja, ja, ja, ja.

No cabe duda que eso es cierto. NO ES LO MISMO: SER QUE: ESTAR