Hace algunos años llegué a esta playa maldita
Se revuelcan los peces en la bajamar
inmutable la arena, siempre la misma
inmutable el oleaje, castigando esta tierra hostil.
Las casas amontonadas en los cerros desde aquí las veo
como granos de sal
resplandecen al medio día
y fosforecen bajo la Luna
detrás comienzan los campos de piedras y espinas
sembrados de gente, de pasiones, de miedos.
Inmutable el paisaje de pobreza y de odio
largo el camino a cualquier parte
sería menester morir de hambre, de amor o de sed.
Estamos atrapadas en la playa maldita
condenadas a morir ya viejas aquí.
Inmutable la línea eterna del mar
que separa dos azules lejanos
mares que arrastran padecimientos silenciosos
enfermedades largas, olvidos y reencuentros.
Yo quiero ser así, inmutable
que no me quiebren las palabras hirientes
que no me pierda en la soledad
que no me seque el corazón tu ausencia, cuando llegue
que no me quite el aliento tu recuerdo
cuando seas sólo eso
que no me disuelva en lágrimas amargas
que pase el tiempo más deprisa
que se lo lleve dios, si existe
que le arranque las horas a los días
y que las moscas como números
lleven la cuenta de los meses
que yo tenga que pasar sin ti.
Cuando te vayas que sea así
yo, inmutable
como serpientes negras
mis venas extendidas
la flor carótida
la azulácea aorta
orquídea palpitante
tú electrificas los sangrientos jirones
amorosamente cosiendo las arterias
tejiendo, con tus manos, un sentimiento
eres una piedra de suelos lejanos
perdida en un viaje extraordinario por el mundo
Te amo con locura.
Maye Moreno.
Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla,
Marzo 2011
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