
Ahí estaba. En la parte superior de mi cabeza hizo su graciosa aparición. Y lo hizo con actitud desafiante y retadora.
Medía unos seis centímetros y parecía un pequeño sacacorchos, o antena parabólica en espiral. Blanca como la nieve. ¡Una cana! ¡Ay! ¿Cómo se te ocurre aparecer con esa actitud de reto?
Una cana-sacacorcho. ¿Qué se hace con una cana recién nacida? Inmediatamente surgieron en mi mente varias opciones:
a) Arrancarla de cuajo con todo y raíz.
b) Cortarla discretamente con unas tijeras.
c) Teñirme rápidamente el cabello.
d) Redactarle de inmediato su acta de nacimiento y nombrarla Hermenegilda. Es un lindo nombre para una cana. ¿Verdad?
Y no se crean, su aparición era la amenaza de que una manada de canas llegara corriendo a todo galope detrás de Hermenegilda. Y eso me auguraba un nuevo entretenimiento. Estar al acecho de las siguientes canas. Elaborar sus actas de nacimiento y ponerles nombres. ¿Y luego? Hacer un inventario de ellas. Y como soy obsesiva, me gustaría seguirle la pista a cada una, desde su nacimiento, hasta su inevitable muerte y caída de mi cabeza. ¿Y si se dejan venir todas en tropel? Pronto no podré identificarlas por nombre y fecha de nacimiento.
Ya tengo la solución. Le pondré a cada una un micro chip, y así seguiré paso a paso su vida y aventuras.
Me pareció la mejor opción. Pues si las arrancara como fueran naciendo, pronto me quedaría calva. Si me las corto con tijera, saldrían miles, para sustituir a la mutilada. ¿Pintarme el cabello? No, definitivamente no, Pues se me antoja anaranjado-zanahoria, verde limón o rojo-fuego. Y como que esos colores no son bien vistos en una cabeza de 787 años de vida.
Rosalina Nicolat
Escritora
¿Qué te parece este texto? Escribe aquí tus comentarios o envíalos a diana.perez@demac.org.mx
Saludos Rosalina
Por Nora Rodríguez (no verificado)Hola!
El relato me parecio original, autentico y único en su género, esta redactado con inteligencia y sentido del humor. Ojala todas tuvieramos la misma reacción cuando hace su debut la primera cana.
Hermenegilda y su nueva visión
Por Mariana Márquez (no verificado)Definitivamente me encantó.
Abrió mi mente y me permite contemplar una nueva prostura con la cual hacer frente a la primera cana que me ha salido y descubi hace apenas 4 días y de la cual aún no logro reponerme.
Gracias a Hermenegilda y esa nueva perspectiva que aporta a mi vida.
Jamás se me habría ocurrido
Por Anónimo (no verificado)Jamás se me habría ocurrido un microchip! maravilloso texto y con un excelente humor! y podríamos saber la historia de al menos una cana?
Una gran familia
Por Anónimo (no verificado)Hace poco tiempo leí un articulo en el cual esplicaban científicamente el por qué de las canas. Me apreció interesante, pero prefiero la historia de la escritora y su compañera Hermenegilda, quien seguramente ya tiene una numerosa y orgullosa familia. Yo también estoy agregando miembros blancos a mi cabeza, sin embargo he optado por no nombrarlos pues tendría que recurrir a todo el santoral y a varios panteones clásicos. Además mi memoría no daría para recordarlos individualmente.
Hermenegildas
Por Amyba (no verificado)Rosalina!
Me identifico totalmente contigo!! Yo si me arranqué las primeras pero me dí cuenta que se reproducían como gremlins con agua. Decidí dejarlas en paz y mirar cómo van saliendo poco a poco. Basta con levantar un poco mi cabello para encontrar nuevas Hermenegildas, así las llamaré de ahora en adelante.
Pensé que jamás podria tener de esas cositas plateadas en mi cabello pero ya llegó la hora. Todavía sigo en proceso de aceptación. Tengo 36 años pero me siento como una jovencilla de 17, jajajaja, con mucho entusiasmo por hacer gran cantidad de cosas. Ahora las Hermenegildas serán mis compañeras de esta aventura llamada vida. A ver qué tal brillan cuando abunden en mi cabeza, seguro me darán mucha luz.
Gracias por compartir tu experiencia
Amyba
¡Genial!
Por Anónimo (no verificado)Me encantó este texto. Me hizo reír con mucho entusiasmo. Nunca imaginé que alguien pudiera escribir sobre una cana. En lo personal, me dan terror esos amenazantes cabellos blancos. Desde que me salió la primera, me tiño el cabello. Ahora descubro que cualquier pretexto es bueno para contar una historia. ¿Y ahora que?... Hermenegilda escribirá su autobiografía?