Si hay alguien en este mundo que tenga una muy vaga idea de lo que es un padre, ésa sin duda alguna soy yo, no tuve uno, quizá por eso construí un ideal.
Era fácil crecer resentida, desconfiando de los hombres, considerándolos traidores, desobligados, crueles, inhumanos; pero la vida como siempre, me ha sorprendido. Entre mis amigos he encontrado padres maravillosos que diariamente llevan a sus hijos a la escuela y regresan en las noches a prepararles la cena y a conversar con ellos, padres que esperan el fin de semana para pasarla con sus niños, padres que están en primera fila en el festival del colegio con la cámara de video prendida, padres que se desvelan viendo cualquier película boba para no quedarse dormidos e ir a recoger a sus muchachos a la fiesta.
Tras el divorcio las mujeres obtenemos casi siempre la guardia y custodia de nuestros hijos menores, para no tenerla debiéramos ser adictas perdidas, súper violentas, súper desobligadas, no sólo un poco. Los hombres rara vez la obtienen, deben pelear mucho para tenerla compartida, pero al cumplir los 12 años de edad, el menor puede decidir con quién quiere vivir. Hay mujeres que no están dispuestas a permitir que sus hijos vivan un tiempo con el padre, a pesar de que sea un hombre bueno y responsable, porque consideramos siempre que los hijos son “nuestros”, que sin ellos “nuestra vida no tiene sentido”; pero no se trata de nosotras, sino de ellos, de permitirle a los hijos vivir con un papá que los ama y está dispuesto a protegerlos, a cuidarlos, a educarlos, a asumir la rutina diaria.
Es común escuchar la frase “soy padre y madre”, yo creo que esto no es posible, no se puede ser lo uno y lo otro, lo que ocurre es que asumimos roles que culturalmente aprendimos que son los de papá o los de mamá; pero ¿por qué encasillarnos en ellos? Hay mujeres, muchas, muchísimas, muchas más de las que debiera haber que cocinan, escuchan a sus hijos, hacen tarea con ellos y además son su único sostén económico; pero eso no nos convierte en padres, somos madres, con infinidad de tareas; pero madres y todo hijo o hija tiene el derecho a conocer la otra mirada, la de papá.
En este mes en que se festeja el Día del padre quiero reconocer a los hombres que han llenado esta fecha de valor, felicitar a los hijos e hijas que han disfrutado de tener un padre y reconocer a las mujeres que pierden el miedo a las comparaciones y al rechazo, madres cuyo corazón es tan grande y su inteligencia tan diestra que mantienen abiertas las puertas para que sus hijos no se sientan culpables de amar, de decidir, de confiar en alguien más, de crecer también con su papá.
Maggie Lignan
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Día del padre
Por Andrea (no verificado)La otra noche le pregunté al papá de mi bebé: ¿Qué se sentirá tener papá y mamá?. -Pues no lo sé yo tengo a C. (le llama por su nombre porque lo dejó de querer), pero ya ves que nunca he sentido su apoyo y desde el día que me corrió no he convivido mucho con él... Silencio de comprensión.
Mejor hubiera preguntado que se siente tener mamá y papá y que te quieran,,, de todas formas le dije que su papá antes de que se volviera una piedra en el zapato, vió por ellos, pobre señor quién sabe que habrá pasado para que se volviera así. Por mi parte mi historia es otra cara de los papás, que muchas veces es despreciada... Mi tío que es hermano de mi mamá siempre ha vivido con nosotros, nos ha cuidado como si fuéramos sus hijos, como dices, desvelándose esperándonos en la madrugada, llevándonos a cualquier lugar que necesitemos ir y sin pedir nada a cambio, ya está muy grande y ahora hay que tenerle más paciencia y sin falta lo festejamos el día del padre. Conozco a varios papás "postizos" que se han aventado el paquete de mantener no a uno sino a mas de tres hijos que no son suyos pero que los quieren como si lo fueran, muchas veces uno por enojo o ira adolescente les dice que con que derecho nos regañan si ellos no son nuestros papás...¡error!, lo son y tal vez más que los papás que maltran a sus hijos, o que son unos desobligados como en el caso del papá de mi esposo, me gusta saber que aún hay hombres que son todo corazón y están dispuestos a dar todo su amor a personas que ni siquiera llevan su sangre... Felicidades también a ellos!!!!.
Muy buen artículo...me hizo reflexionar.