“Yo estaba ansiosa de entrar a la secundaria, era enero de 1941. Mi mamá estaba muy disgustada conmigo, pues estaba segura de que Alberto, “ese muchacho”, me pretendía; yo lo negaba y ella me decía: “No entrarás a la secundaria, no te puedo sostener para que sigas en la escuela, además, las que tienen novio ya no deben estudiar”.
Autobiografía
Berta Aguilar Vda. De Montes de Oca. Premios Demac.
¿Qué tipo de educación queremos para las mujeres? Aunque el testimonio de Berta Aguilar se refiere a los años 40, todavía hoy en día, hay personas que no han variado la forma de pensar respecto a la educación que deben recibir las adolescentes.
En marzo pasado, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), alertó sobre las materias que se imparten en algunas secundarias públicas exclusivas “para mujeres” y en donde se les enseña a “bordar, cocinar y maquillarse”.
De acuerdo con el reportaje publicado por el diario El Universal, el Consejo advirtió que lo anterior puede provocar que “se creen estereotipos sobre el trabajo que ellas pueden realizar”.
Según la nota, estas escuelas subsisten desde hace casi 90 años y la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha respetado ese plan de estudios debido a que son las mismas mamás de las adolescentes quienes lo demandan.
“Consideran que así, alejadas de los niños de escuelas mixtas, le ponen distancia a la violencia, a las burlas, al acoso y hasta a los embarazos adolescentes”, refiere la nota.
Para el Conapred, la discriminación es doble: por un lado el riesgo de estereotipar a las mujeres como personas capaces de realizar sólo ciertas labores y por otro, discriminación hacia los niños, puesto que se les impide relacionarse con ellas.
“Para Laureana Wright la posibilidad de superación de las mujeres se encontraba en la educación. Si la mujer era instruida como el hombre, podía llegar a ser un verdadero ser en la sociedad… Es necesario que la mujer deje de considerar la instrucción, el adelanto y la ciencia como bienes hereditarios del hombre; y que en vez de entregarse a la molicie de fútiles entretenimientos, como adulta, penetre en todas las cátedras del estudio, como madre lleve a sus hijos sin distinción de sexos, y según sus facultades, a los planteles de educación científica, literaria o artística que los pongan al corriente de todos los conocimientos teóricos y prácticos de que hoy sólo disfruta el hombre”.
Dos Violetas del Anáhuac
Elvira Hernández Carballido, Premio Demac.
Aún cuando el Conapred ha exhortado a la SEP a que revise los planes de estudio, de acuerdo a los testimonios de docentes de estas escuelas “la creencia es que donde hay mujeres hay mayor seguridad… creen que así van a evitar muchas de la tentaciones de la adolescencia, del despertar del sexo y el noviazgo”.
El artículo aclara que estas materias (maquillaje, bordado, corte y confección…) son complementarias al plan de estudios regular que se imparte en todas las secundarias (matemáticas, español, geografía…), sin embargo, solamente existe esa opción de “talleres” para las adolescentes.
Las opiniones son diversas:
“La mujer, por su cara bonita, por su cintura delgadita, es decir, por su cuerpo deformado hasta lo increíble, por un piececito que apenas cabe en un zapato más pequeño todavía, ha logrado cautivar a un hombre que, lejos de instruirla, alaba su ignorancia llamándola inocencia, pero que, no hallando al fin mérito intrínseco en su compañera, acaba por menospreciarla”.
Victoria. Enseñad a la mujer.
Susana del S.C. Aguirre y Rivera, Premios Demac.
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Comentario sobre articulo
Por Angelica Caamal (no verificado)Estoy de acuerdo aún hoy en día la discriminación en la educación de las mujeres continua, aqui ponen un ejemplo de los años 40 a mi me paso lo mismo, mi padre tenía la idea de que yo no iba a estudiar.. para que? me decial él, te vas a casar y no va a servir de nada, eso fue en el año de 1999, por lo cual ante esta situación me vi forzada a trabajar y estudiar, termine mi carrera y hoy en día soy el principal sosten de mi familia incluyendo a mis padres. No debemos de dejar que ideas tan obsoletas como las que tenian mis padres se siga propagando. Tenemos que cambiar nuestra propia mentalidad de limitarnos a hacer lo que nos dicen que podemos y hacer mas de lo que imaginamos.
Saludos