Y tú, ¿ya te revisaste?
En el primer semestre de este año, la Secretaría de Salud informó que los casos de cáncer de mama en el país, lamentablemente se han ido incrementando en los últimos tres años.
De acuerdo con esa dependencia, en el 2007 hubo 16.5 defunciones por cada 100 mil mujeres por esa causa, en 2008 fueron 16.8 y en 2009 la prevalencia llegó hasta 17.1.
Esta enfermedad se puede combatir sobretodo con prevención y por ello, este mes queremos que nos compartas:
¿Cómo cuidas tu salud?
¿Has acudido a revisión médica para descartar el cáncer de mama?
¿Cada cuándo acudes?
¿Qué dificultades tienes para poder recibir la atención necesaria?
Si padeces o padeciste cáncer de mama, ¿cómo ha sido tu experiencia y qué recomiendas a otras mujeres?
Comparte con nosotras tus experiencias en este tema que seguro será de gran utilidad para todas.
Escribe aquí tus comentarios o envíalos a diana.perez@demac.org.mx
COMENTARIO SOBRE CANCER DE MAMA
Por Anónimo (no verificado)En esta vorágine en la que me encuentro, la verdad he tenido poca atención en mi salud.
(Pienso corregirlo.
Normalmente acudo cada 12 meses a valoración
Para recibir atención médica en los Centros de Salud pasa lo siguiente:
Nunca hay fichas suficientes. Hasta el 2do. ó 3er. día consigo lugar. Debo presentarme muy temprano para conseguirlo y esperar bastante para la revisión. (Acudo a Servicios de Salud) La mayoría del personal médico da la impresión de no estar a gusto, no entiendo por que yo estaría feliz de tener un trabajo como ese.
Si padeces o padeciste cáncer de mama, ¿cómo ha sido tu experiencia y qué recomiendas a otras mujeres?
Hace 13 meses empecé a sentir dolor en el seno derecho, me revisé y no sentí nada así que acudí a una revisión que confirmo que tenía una bolita y que era candidata a realizarme una mastografía, me dieron cita para el día siguiente a la 8 de la mañana; ¡guau! quedé maravillada. ¡Qué servició! en realidad se preocupa el sector salud por nosotras las mujeres.
Al día siguiente oh decepción, lo mismo de siempre (el personal siempre de malas y claro, en chisme con las compañeras antes de empezar a trabajar) saque mi ficha, esperé me llamaran, la Dra. me recibió y leyó la hoja que me habían dado el día anterior me reviso y confirmó necesaria la mastografía.
Me mandó a otro cubículo (otra vez a esperar) pero estaba “Contenta” con el servicio, imagínense ya me iban a realizar la mastografía, que importa aguardar el tiempo que sea necesario.
Pase con la persona que me asignaron, me preguntaron lo de siempre: nombre, domicilio, cuanto gano, etc. Termina con el interrogatorio y me regresa con la doctora. A estas alturas ya me preguntaba a qué hora me van a realizar la mastografía?
Al llegar con la doctora me dice eso es todo. Todo? Pregunté: entonces no me van a efectuar la mastografía? No, ya le tomamos sus datos vamos a ingresar la solicitud al Patronato para que le asignen a algún laboratorio pero no sabemos cuándo, hay le avisamos.
Mis pies tocaron el suelo, se acabo el sueño de que el gobierno se preocupa por las mujeres.
Ahora sí me inquieté. No sabía qué hacer; estoy segura que habiendo medios económicos cualquier persona inmediatamente hace lo necesario para obtener un diagnostico. Pasaron los días, nunca me llamaron, hablé con mi jefe en el trabajo no podían darme Seguro Social.
Para abreviar y no cansarles más, fui a varias oficinas municipales hasta que conseguí me hicieran el estudio (después de un mes) pagando una módica cantidad. Una semana después un medico general (pienso que debería ser especialista en esta rama) me dio el diagnostico de que no es maligno que estuviera tranquila. No me dijo más esperaba explicaciones que de verdad me dejaran tranquila, me dio una receta que no me surtieron en la farmacia del Centro de Salud porque no había seguro popular para mí, es increíble. Hasta la fecha me sigue doliendo de vez en cuando y solo me dan calmantes para el dolor, no es necesario otra cosa argumenta el doctor. Me quedó claro: Los servicios de salud (y todos los servicios que “presta” el gobierno pagados con nuestros impuestos) son de calidad, pero para ellos, sus familiares, amigos y recomendados. Para la gente común no.
Por lo que mi recomendación es no hay que quedarse esperando, (claro si se tienen los medios suficientes nadie se espera) se debe buscar ayuda donde se pueda, se vale todo. Y obtener un resultado lo más rápido posible.
cáncer de mama
Por Mónica Silva (no verificado)Deseo compartir algunas palabras que en estos momentos de mi vida son una guía para continuar día a día, el no pensar que sucederá el día de mañana, mi frontera es este segundo,
Nuestros sufrimientos son caricias bondadosas de Dios, llamándonos para que nos volvamos a Él, y para hacernos reconocer que no somos nosotros los que controlamos nuestras vidas, sino que es Dios quien tiene el control, y podemos confiar plenamente en Él.
Madre Teresa de Calcula
Una persona que ha inspirado en mi vida,
Mi sufrimiento inicio a mis 30 años, al enterarme que existía un pequeño quiste en el seno, mil y un pensamiento atacaron mi mente, mil preguntas deseaba hacer sin contestación, recuerdo, que, momentos antes de ingresar al quirófano un ataque de ansiedad me embargo mi ser , en ese instante vi la luz de Dios encomendándome al su grandiosa bondad le suplique que solo fuera algo pequeño, el resultado fue un simple quiste benigno, en esos momentos creí que todo había culminado, continúe con mi vida que se enfocaba a triunfar, las cosas vánales son las que guiaban mi vida, vanidad, egoísmo, amor, pasión, dedicación al trabajo, viajes, nada era espiritual aun cuando ama a Dios no lo veía simplemente creo que amaba más a mi vida.
Dos años después regresa, toca a mi puerta, no sabía en esos momentos, como iba a cambiar mi vida, un examen de rutina confirma que tengo cáncer de primer grado, sentimientos que se vuelcan como la arena en el mar en temporadas de huracán, llego a cuestionar a Dios ¿Por qué a mí?, me preocupo más por mi apariencia física que por mi alma, en ese momento solo veo el futuro que se me escapa de las manos, ¿debo de hacer algo?, tengo toda una vida por delante, el miedo, terror y odio invaden mi corazón.
Primera opción, operarme y quitar parte de mi seno, ¿Por qué? en mi interior solo existe un razonamiento ¿Cómo podre seguir mutilada? Mi vanidad de mujer se apodera, no hay razonamientos solo odio,
Segunda opción que llega días después radioterapia, al platicarlo y saber más del tratamiento acepto, de nuevo miedo, pero existe una cura, en estos momentos no puedo expresar con palabras el sufrimiento que vivía cada semana de siete largas sesiones de radiación que van cambiando tu vida, te ves al espejo y te aterras al contemplar la mujer que ves frente a ti, te preguntas ¿soy yo? ¿Dónde está Mónica, la mujer coqueta, vanidosa, con deseos de la vida de sueños? Ahora mi reflejo es otro, mujer que lucha por vivir, inicio por primera vez a ver a Dios, comprendo que para seguir a delante debo de sufrir, pero aun lo cuestión ¿no ha sido suficiente lo que he sufrido por el amor, por la envidia, por el engaño?, le grito ¿Qué más quieres de mí? Pero no me escucha, según yo, pero ahí está a mi lado, cuidándome y diciendo tiernamente que me ama, como me ha amado desde que nací, el ama lo que existe en mi corazón en mi alma sin embargo en esos momento, no sabía que era, solo veía el reflejo del espejo.
Después de seis meses de gran angustia al desconocer si el tratamiento iba a funcionar, escucho atentamente al doctor, sabía que me explicaba el por qué no había derrotado al cáncer, sin embargo mi mente en un color obscuro, había realizado disciplinadamente todo lo que se me habían ordenado, recordaba lo que había leído, el 95 % de los casos atendidos con radioterapia se curaban, mi único pensamiento era ¿por qué yo debía de estar en el 5% de los que no se curan? O acaso el artículo no era confiable, tengo la mirada en él, pero no observo, solo recuerdo lo que he sufrido, escucho a lo lejos al doctor, aún cuando solo está a unos centímetros, en mi mente taladra las palabras única opción la operación y quimioterapia, mi ser grita sin ser escuchada ¡operación! ¡Quimioterapia! Palabras que se repetían incansablemente. De nuevo me pregunto ¿Por qué a mí?, ahora no culpo ni odio a nadie, solamente a mí, ¿debí de haber hecho algo para merecer esto?, me invade la culpabilidad, visito a Dios para pedirle perdón, se que en algo le ofendí. En mi pequeña agonía una noticia escalofriante invade de tristeza a toda mi familia, mi primo hermano ha sufrido un accidente de motocicleta, que le ha privado de la vida, que nos ha privado el seguir viviendo experiencias maravillosas a su lado, el dolor es infinito que logra por primera vez me invada la depresión, solo deseo dormir, no pensar en nada, me aíslo de la vida misma, mi vida es tan patética, aún debo de decidir que debo de hacer pero no tengo fuerzas para hacerlo, un pensamiento se va convirtiendo en mi prioridad ¿Por qué no morir? ¿Cómo afrontar la vida?, Leo acerca de los tratamientos, platico con mujeres que han vivido la misma experiencia, pero nada me consuela. Es difícil tomar una decisión, me siento tan débil físicamente y moralmente que de nuevo acudo a visitar a Dios, con lagrimas en los ojos platico con él, gran cambio en mi vida, anteriormente solo cuestionaba, sin darme cuenta poco a poco fui platicando de lo que sentía, mi alma inicio un proceso de asimilación de mi vida.
Pero aún debo de decidir, intento ingresar dos veces al hospital para realizar la operación, sin embargo no lo logro, una nueva enfermedad invade mi ser la ansiedad. Ingreso al hospital sin embargo no es para realizar la operación es porque mi cuerpo está débil.
Una nueva etapa de mi vida inicia, la soledad, ya que mis padres y dos de mis hermanos han viajado a España a vivir, aún no sé cuánto volveré a verles, durante este año me acobijo en los brazos de mi abuelita, es una nueva etapa de mi vida pero también una nueva etapa para el cáncer, los doctores lo han diagnosticado etapa tres, se ha expandido sin embargo aún no decido hacer la operación y menos ahora que me encuentro sin mis papas, mi vida se centra en el trabajo y las visitas a la abuelita, su salud se ve afectada le han detectado cáncer en el estomago, por su edad de 95 años han comentado los doctores que no es necesario que le hagan pasar por el trastorno de una operación, por lo que nos las llevamos a casa, tiernamente nos hemos convertido en sus enfermeras, recuerdo aun su mirada su tierna sonrisa que nos brindaba al no recordar, en esos momentos era triste saber que no me recordaba y confundía por personas que habían vivido con ellas años a tras, el cáncer de mi senos lo había olvidado pero el no a mí, seguía viviendo junto a mí, vivía cada sentimiento, cada experiencia, un mal que en silencio de acompaña, está presente, a finales de años mi abuelita no brinda su ultima sonrisa, silenciosamente una noche de noviembre nos deja, el pilar de la familia, una vez más pienso en la muerte como amiga.
Mis papas regresan a finales de año,
Durante el año siguiente nuevamente me ha permitido ver Dios de una manera diferente la vida, al brindarme la oportunidad de ir a dar de comer a personas indigentes, en esta ocasión me di cuenta de lo afortunada que era, de las bendiciones que me ha dado, descubrí que esas personas en ocasiones ni un nombre tiene, cuando caminamos y nos topamos con ellos nuestras reacciones son continuar sin verlos, verlos con asco, miedo, temor a ser robados por ellos, mi experiencia, al estar con ellos fue de descubrí que no sentía nada de esos sentimientos que algunas ves sentí, ahora era de humildad solo deseaba ayudarlos darles de comer, recuerdo mi primer día en ese comedor….
Aquí comenzó una nueva etapa de mi vida, dar sin recibir, el cáncer aun cuando ha sido un mal que poco a poco va consumiendo mi vida, también ha sido un mal que ha hecho un bien en mi alma. Durante los dos últimos años comprendí con el alma lo que escribió la beata Madre Teresa de Calcuta Nuestros sufrimientos son caricias bondadosas de Dios, llamándonos para que nos volvamos a Él. El cáncer me ha privado de muchos sueños, pero me ha dado otros el dar a personas, mi tiempo ahora está en orfanatos, asilos, comedores de personas indigente, sin el cáncer no habría tenido la oportunidad de conocer de esta manera a Dios.
Es difícil explicar él porque no deseo operarme, los doctores se asombran y me comentan si la ciencia ha logrado con éxito varios tratamientos para salvar más vidas de mujeres que padecen con este mal, ¿Por qué evitas operarte?,
Siento que siempre he estado en el porcentaje que la ciencia falla, primero el ser una de las once mujeres que tienen cáncer, posteriormente estar dentro del 5% de las mujeres que el tratamiento de radiación no lo culmina, al pensar en operarme creo que estaré en el porcentaje que no logra con la operación ni con la quimio la salud, así que quizás estaré entre las cinco mil mujeres que mueren por este mal al año, y al final le agradezco el cambio que ha logrado en mi.
No sé cómo expresar lo que deseo evitar, o no sé qué palabras expresarían la preguntan y el deseo que las personas que me conocen realizan constantemente ¿Por qué no te operas?, se ha convertido en una pregunta igual que ¿Por qué no comes? O ¿por qué no descansas?, ¿por qué vas a trabajar? Es difícil concebir para aquellos que me quieren que sea feliz, pero lo soy, lo que tengo, lo que realizo, el estar con mi familia, mis amigos, el trabajar, viajar, son momentos que disfruto de manera diferente.
"¿Y a mí que más me puede amarrar a la tierra? Ya he obtenido mi gran deseo, el verte cristiano católico. Todo lo que deseaba lo he conseguido de Dios". Santa Mónica. Me siento plena, todo lo que he realizado ha sido con amor, cada día es un gracias por permitir que este en la tierra.
cáncer de mama
Por Sestela Santillán (no verificado)Acerca del 19 de octubre, día mundial del cáncer de mama
El cáncer de mama es un tema que ninguna mujer debería de evadir. Los números estadísticos nos muestran la crudeza del problema que si es detectado a tiempo puede ser combatido con mucho éxito. Si cada una de nosotras nos tomáramos el tiempo e interés en leer sobre el tema, informarnos y después compartir con otras mujeres, ya sea de nuestra familia, amigas, compañeras de trabajo, y hasta nuestras vecinas, quizás pondríamos nuestro “granito de arena” para comenzar a detectara tiempo la presencia de este mal.
En México, una de las principales razones por las que tuvo un repunte el padecimiento, es la idiosincrasia, pues los prejuicios con que muchas mujeres han crecido respecto de explorar o hacer explorar su cuerpo es una gran limitante para la propia salud.
Otro obstáculo quizás mayor que la cultura restrictiva, es el que se da en los medios de comunicación pues únicamente cuando hay cruzadas preventivas contra el cáncer de mama se permiten los anuncios sobre la autoexploración. Campañas que dada la incidencia del mal, deberían operar todo el año en horarios en que se sabe, la mayoría de las mujeres están atentas a la televisión o el radio y no en los que la gente ya duerme o en canales que no son tan vistos.
Como experiencia personal diré que si alguien no sabe cómo explorar sus senos, tiene la opción de visitar a su ginecólogo o ginecóloga, y pedirle que lo haga por ella y/o le enseñe a hacerlo. Ese fue mi caso. Yo no sabía qué buscar, qué era lo que debería sentir o no sentir. Afortunadamente mi médica me enseñó y explicó cómo y qué hacer. Además acudí a realizarme una mastografía con su respectivo ultrasonido.
De igual forma pueden acudir a los servicios de medicina preventiva afiliados al sector salud. Ciertamente que para ello habrá que emplear quizás dos medios días, pero ¿no creen que vale la pena?
Sestela Santillán