“…hoy mi nieta pasa por la adolescencia y su hermano ya está en la universidad. Ellos tienen un mundo donde yo no encajo. ¿Cómo es que nuestra sociedad valora tan poco a los ancianos?...”
Anamari de la Cruz
El último testimonio de vida
Siete estampas de mujeres mexicanas, ed. Demac
La pregunta que hiciera Anamari de la Cruz en el testimonio publicado por Demac, sigue vigente. ¿Cómo viven las personas “de la tercera edad” en el mundo actual, en esta sociedad o en otras?
Hace 21 años la Organización de las Naciones Unidas declaró el primero de octubre como el Día Internacional de las Personas de Edad, aunque en México, este día se celebra el próximo 28 de agosto y se le llama Día de los Abuelos.
La idea de la ONU para designar un día especial a los ancianos era dar seguimiento a una serie de derechos que al parecer, no se cumplen en muchas partes del mundo.
Estos derechos, fueron clasificados en cinco rubros: independencia, participación, cuidados, autorrealización y dignidad.
Y si en general, tanto para hombres como para mujeres, estos hitos han sido difíciles de cumplir, la complejidad aumenta si se trata de mujeres que aún sin ser de la tercera edad, sufren mayor discriminación y violencia que ellos.
¿Cuántos de estos objetivos se cumplen?
En el rubro de “Independencia”, dice la ONU que “las personas de edad deberán tener acceso a alimentación, agua, vivienda, vestuario y atención de salud adecuados, con el apoyo de sus familias, de la comunidad y su propia autosuficiencia… deberán tener oportunidad de trabajar o de otras oportunidades de ingresos… deberán poder participar en la determinación de cuándo y en qué medida dejarán de desempeñar actividades laborales”.
Dice Anamari en su testimonio:
“La supervivencia en esta ciudad es dura, en los años sesenta y setenta tolerable; hoy, tan deshumanizada, es casi imposible habitarla…”.
La ONU señala que “las personas de edad deberán tener la posibilidad de vivir en entornos seguros y adaptables a sus preferencias personales… poder residir en su propio domicilio por tanto tiempo como sea posible”.
Pero a veces la realidad es otra. Anamari narra cómo fue dándose cuenta de que se iba quedando sola, hasta que optó por el asilo…
“No puedo explicar el choque tan brutal que sentí al llegar aquí… el edificio me parecía muy grande y muy frío, no tanto por su temperatura ambiental, como por la falta de cariño… este nuevo estado de cosas no se lo deseo a nadie, aunque las circunstancias a ello nos conduzcan…”.
En el rubro de “Cuidados”, la ONU establece que “las personas de edad deberán poder disfrutar de los cuidados y protección de la familia y la comunidad … tener acceso a servicios de atención de salud que les ayuden a mantener o recuperar un nivel óptimo de bienestar físico, mental y emocional…”, entre otros.
“¿habrá nutriólogo en el asilo?… muchos de nosotros no podemos comer picante y varias veces nos han dado mole o chiles rellenos. La mayoría de los viejos no podemos masticar bien y a veces hay alimentos duros. Algunos serán diabéticos y todos comemos postres iguales…”.
En el rubro de “Autorrealización”, la ONU apunta que las personas de edad deben tener oportunidades de desarrollar su potencial, tener recursos educativos, recreativos, espirituales y en el rubro de “Dignidad”, señalan que no deben ser explotadas, maltratadas y ser valoradas independientemente de su contribución económica.
“Hay algo que me preocupa sobremanera, la higiene de mi cuerpo… temen que me rasque tanto que me perjudique, pero no lo puedo evitar, ya una vez me amarraron las manos con graves consecuencias físicas y mentales… Desearía que me bañaran con mayor frecuencia, ¿sería mucho pedir cada tercer día?...”.
El testimonio de Anamari, es sólo uno entre muchos otros que viven las mujeres de la tercera edad y que todavía están lejos de los objetivos de la ONU.
Por eso este mes te invitamos a que compartas con nosotras tus experiencias en torno al tema, ya sea que pertenezcas al grupo de la “tercera edad” o que convivas con ellas.
¿Qué dificultades observas para tu/su desarrollo?
¿Crees que en realidad tengan una buena calidad de vida?
Escribe aquí tus comentarios o envíalos a diana.perez@demac.org.mx
12 de Enero de 2012
Por Maribel (no verificado)12 de Enero de 2012
Hoy a diferencia de otros años ya no estas, hoy es día de San Alfredo y como cada año la casa se vestirá de manteles largos, porque además de ser tú santo, es santo de mi hermano el mayor, así que aunque en mayo te fuiste, sigues vivo en mi corazón y en mis oraciones, es un poco complicado de entender porque ahora que no estas terrenalmente, siento que nos cuidas y nos acompañas, como en vida no te diste la oportunidad de hacerlo?, no quiero que suene a reproche simplemente que es complejo entender que cuando la gente ya no está la puedas sentir más cerca que cuando está a sólo unos kilómetros de tú casa.
Ayer recordé que sería un santo diferente a celebrar, una fecha dónde se juntarían muchas emociones, por un lado sólo habrá un Alfredo para celebrar, por otro, hoy cumple un año mi abuela de no caminar, un año dónde todos hemos aprendido a sacar lo mejor o peor de nosotros mismos, un año dónde he aprendido que a cierta edad la gente de edad avanzada nos estorba, dónde nadie tiene tiempo, dónde nadie tiene dinero, dónde a veces nos olvidamos de aquél tiempo y enseñanzas que nos dieron.
Recuerdo que cuando llegué aquella tarde vi a mi mamá llorar y me dijo –No va a volver a caminar sus huesos están totalmente descalcificados y a sus 94 años nadie se arriesga a operarla – que noticia tan difícil de asimilar, pensar que aquella cabecita blanca llena de canas no volvería a valerse por sí sola, aquella mujer que hasta un día antes bajaba diariamente 3 pisos a tomar el sol, a platicar con sus amigos y por su latita de coca, porque como siempre nos ha platicado desde 1938 tu organismo diario recibe su vaso de refresco y creo que es lo que te mantiene sana ya que no eres diabética, no sufres varices, tú presión es la de una quinceañera, de verdad, que mujer tan admirable, hoy a un año de que no caminas, nos sigues dando la mejor lección de vida que son tus ganas de vivir, eso creo que a veces a muchas personas nos hace falta enamorarnos de la vida como tú lo has hecho, porque a tu edad no te veo el fastidio por la vida, al contrario has aprendido a vivir con tu limitación, que es no caminar, has aprendido a ser mañosa para cambiarte, ponerte crema “S” de pond´s en tu carita y manos, peinarte, aprendiste a pedir las cosas y a pasear por la casa con tu silla de ruedas, lo cual me parece fascinante porque no te das por vencida, es hermoso llegar y verte sentada tejiendo como toda tu vida, siempre que te recuerdo pasa por mi mente una imagen con tus agujas y una bola de estambre, si hiciéramos una lista de cuantas prendas has tejido a tus hijos, nietos y bisnietos no tendría un número exacto pero de que han sido muchísimas no me queda la menor duda, en cada puntada nos has dejado un pedacito de tus ojos y de tu espalda por supuesto, porque la gente que se dedica a tejer dice que después de un rato la espalda duele.
Hoy quiero agradecerle a Dios está nueva oportunidad que nos dio de aprender a convivir con una persona limitada de sus capacidades, pero sobre todo agradecerle que nos permita un día más contar con tu existencia.
Gracias Abue por existir.
Abuelas
Por Anónimo (no verificado)La vida me dió la oportunidad de conocer a mis 2 abuelos maternos y a una bisabuela (mamá de mi abuelo materno). De mi bisabuela recuerdo que era ciega (cerca de los 70 años le dio glaucoma y no volvió a ver), cuando nacimos sus bisnietos ya era ciega y no nos pudo ver con sus ojos físicamente, pero sé, que con los del alma nos conocía a todos. Mi mamá nos llevaba a mí y mis hermanos a visitarla y dejarle dulces, galletas, sus medias y su bote de leche Nido, algo que quedo muy grabado en mi memoria fue un día que la ví calentar tortillas, no podía yo dar crédito, si yo veía y el fuego me imponía, como una persona ciega podía saber en qué momento la tortilla estaba caliente para voltearla y no quemarse? Nunca lo supe, pero lo que si percibía es que le alegraba mucho escucharnos llegar, con sus manos nos acariciaba la cara y percibía si enflacábamos, engordábamos o incluso con sus caricias decía tú te vas pareciendo a tu papá o a tú mamá según lo percibiera y efectivamente nos parecíamos al que ella decía.
Mi abuelo paterno fue lo más parecido a un padre para mi, pero sin serlo, porque nunca supe lo que era un regaño de su parte, siempre tuvo un carácter fuerte y con sus hijos fue muy enérgico pero eso no me tocó a mí, yo conocí su parte consentidora, su parte amorosa puedo decir sin temor a equivocarme que fuí su nieta consentida, cada fín de curso me pedía mis calificaciones y como siempre fui buena estudiante, me pedía le llevará mi diploma, el lo enmarcaba y me lo regresaba en un cuadro siempre de color blanco como sus canas. El día del padre recuerdo que siempre hacia 2 trabajos manuales, el de mi papá y el de mi abuelo, cosa que creo que a mi papá no le agradaba mucho, pero a él le hacía feliz verme llegar con mi trabajo manual hecho para él. Cando murió yo cursaba el 9° semestre de la licenciatura y recuerdo que de su ropero, sacó mi mamá todos los trabajos manuales que le hice, si, los guardo como un tesoro, aunque eso nunca lo supe, hasta el día de su muerte.
Mi abuela materna aún vive, tiene 94 años y es la persona más sana que conozco, no padece ninguna enfermedad, el doctor dice que tiene presión de quinceañera, pero el 12 de enero de éste año dejó de caminar, a partir de su incapacidad para caminar la vida familiar ha dado un cambio de 360°, porque siempre la vimos tan fuerte y tan sana que nunca pensamos que la veríamos en silla de ruedas, pero a pesar de eso por las mañanas se da la oportunidad de tejer, trata de ayudar en limpiar chicharos, frijoles, etc., esto la hace sentirse útil y levanta su autoestima.
Tengo dos hijas de 8 y 11 años las cuáles cuentan con bisabuela y abuela y me sorprende el cariño y paciencia con que tratan de ayudar a su bisabuela que no camina, hace un mes operaron a mi mamá y entre ellas y yo decidimos llevarlas a nuestra casa para cuidarlas, quiero compartirles que fue una experiencia única, 4 generaciones viviendo juntas, 4 épocas, 4 formas distintas de guisar, de amar, de regañar, de educar, etc.
No me queda más que agradecer a la vida la oportunidad que me dio de conocer el amor de mis abuelos y bisabuela, pero sobre todo, permitir que mis hijas disfrutaran del amor tan incondicional que les brindan su abuela y bisabuela.
Nuestros abuelos nos dan su tiempo, sus mimos, sus experiencias y sobretodo su amor incondicional.
Con mi mayor admiración y agradecimiento para TITA y BIS
Genial, De verdad es
Por Garoy (no verificado)Genial,
De verdad es de sorprenderse la claridad de tu escrito y la naturalidad como pasas de un tema a otro sin perder la congruencia y la emotividad, sin saberlo como quedas atrapado y con ansias de continuar leyendo y el final es soberbio, por que al desnudar tu alma concientitas a quien te lee y te obliga irremediablemente a hacer un análisis de conciencia y a valorar, como dices, la fortuna de contar con tus seres queridos.
Sabes, cuando escribiste sobre tu papa te noté algo dudosa al abordar el tema; denotaba tu escrito muchos sentimientos encontrados y se hacia evidente que era la primera vez que los enfrentabas. El resultado fue que al final descubriste que por él y a pesar de él tomaste las mejores decisiones en tu vida y hoy es algo de lo que nada ni nadie podría reprocharte absolutamente nada y eso se llama integridad. Esto último es lo que encuentro hoy en tu escrito y la claridad de tu pensamiento describe perfectamente aquello que llaman el verdadero amor (no coincido mucho con el termino pues estoy convencido ambos son términos indivisibles pues si no es verdad entonces no es amor y viceversa)
En fin, me gustaría poder decirte mas sobre lo que pienso sobre el tema pero por desgracia carezco del tiempo y además prefiero hacerlo de una forma mas personal, baste por lo pronto utilizar este medió declararte mi mas profunda admiración y expresarte mis sentimientos
Te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, te amo, hasta el infinito y mas allá
Je t'aime
Garoy
Abuelas
Por Tita (no verificado)Gracias por los recuerdos tan bonitos que compartiste, me hicieron llorar pero de alegria al saber que te acuerdas de mi abuelita que fué tan importante para mi y de tus abuelos ya que finalmente fueron mis padres, y por lo que me toca a mi también agradecemos la hospitalidad que nos dieron en su hogar ya que pudimos compartir muchas cosas y además fué una experiencia bonita ya que se que no estamos solas, que hay dos chiquitas que dan todo su cariño sin pedir o esperar nada a cambio y eso no se paga con nada, solo con mi amor hacia la familia Pérez Barrios, que Dios los bendiga y que sigan adelante por esas pequeñas que son los tesoros más grandes que les dió la vida y desde luego por ustedes.
TITA
Abuelas, el valor de la experiencia
Por Yolanda González Muciño (no verificado)Considero que no tenemos consciencia del trato que debemos darle a nuestras abuelas. Ni de la convivencia, ya que somos intolerantes, y sólo le damos importancia a nuestros asuntos personales. Para muchos de nosotros, las abuelas son como lo que ya está viejo y por ende, ya no sirve, y lo que ya está viejo y no sirve, lo tiramos a la basura. Se nos olvida que algun@s de nosotr@s también nos haremos viej@s y que necesitaremos de la ayuda y de la compañía de nuestr@s niet@s. El tema de "Abuela, el valor de la experiencia", me parece que es muy importante ya que de esta manera se le da la oportunidad a las abuelas de encumbrar la voz, para manifestar su malestar. Sería muy bueno que este programa se extendiera a otras instituciones para tomar en cuenta a las abuelas.
Casa Hogar.
Por Mónica Silva (no verificado)Hola.
He participado como voluntaria en Casa Hogar para personas de tercera edad.
He tenido experiencias positivas y algunas que me han dejado en vida diferentes interrogantes
En la Caso Hogar, viven personas de tercera edad que han ido por voluntad propia, sin embargo existe otros que son la mayoría que sus familiares los llevan "Son una cargo o hasta un estuvo para sus vidas",
Me refiero a estos últimos, existe una mensualidad de cinco mil pesos que los familiares los dan gustosos los primeros meses, también los van a visitar, sin embargo como van pasando los meses en ocasiones solo envían a personas de ayuda para entregar medicamento o ropa, los familiares ni una sola llamada al mes hace a esas personas que son sus Mamy o Papy se han olvidados de ellos ¿pero por qué?,
Nosotras les damos cariño, los ayudamos a levantarse de una silla para ir al baño, les damos de comer ¿PERO DONDE ESTAN SUS FAMILIARES?
Les platico una experiencia triste que viví con una persona de 85 años, la conocí por cinco años, en este tiempo sus familiares solo enviaban el pago de la casa, pero jamás fueron a visitarla, la abuelita me platicaba de sus hijas de sus nietos, todos los días quería que la vistiera y peinara porque me decía hoy si van a venir a visitarme, así transcurrió el tiempo, una mañana que llegue, el doctor nos informo esta muy grave llamen a sus familiares. Saben jamás llegaron, falleció a las tres de la madrugada a su lado estuvimos solo la Madre Rosario, Magui otra voluntaria y yo, la familia llego hasta las once de la mañana, llorando y gritando sus hijas que iban hacer sin su mamy. Estuve a punto de gritarles lo mismo que estos cinco años.
Fue muy triste porque en ese mismo mes falleció mi abuelita sin embargo ella estuvo rodeada de toda su familia,
De cada diez personas que viven ahí solo tres de ellos reciben visitas de sus familiares. De cada diez personas que viven ahí seis familiares pagan la cuota los demás gastos son por beneficencia o apoyo de otras familias.
Los invito a compartir un momento con estas personas que en un tiempo tuvieron la misma edad que nosotros
La llamada tercera edad
Por Martha Medina (no verificado)Es un tema controversial, interesante, como en muchos temas respecto al ser humano; no estamos preparados para afrontar la tercera edad sin tropiezos, sin incertidumbres o dudas.
En México, no tenemos la cultura de tener Casas Hogar para personas de la tercera edad o más. Equivocadamente los llaman "asilos", solo el nombre causa aversión, además cobran cantidades exhorbitantes y mala atención, malolientes, y otras deficiencias más.
1o. Debería ser Casa Hogar, que de verdad sea un hogar para ellos. En nuestro país al no tener esa cultura, no hay adecuados lugares para que vivan dignamente y decentemente nuestros familiares.
2o.No hay CLASIFICACIÓN. ¿Cómo podría ser esta clasificación? Atenderlos y separarlos según los requerimientos de cada personita. Cómo van a atender a una persona que está en silla de ruedas, igual que a una persona que puede caminar perfectamente? que se basta así mismo en muchas de sus necesidades y que lo que necesita es terapia ocupacional, no estar viendo cómo atienden a una persona que ya no ve bien, no entiende, se le tienen que dar los alimentos en la boca, y lo tienen que tener dopado la mayor parte del tiempo. Imagínense, llegar a un lugar donde a la mayoría los tienen dopados porque ya no hay otra forma de tenerlos tranquilos. Cualquier persona que llegue a un lugar de esos no aguantaría vivo ni seis meses.
3o. Hay mucha tela de donde cortar, he recorrido varios, en algunos Estados, y es aberrante que el Estado conscienta ese tipo de lugares, hay hacinamiento, nos llevan a recorrer los jardines a plenas doce del día y nos enseñan donde están los asoleaderos para las personitas, no ví a ninguno asoleándose, hay bicicletas estáticas, no ví ninguna persona en la bicicleta, ¿Saben que sí ví? a todos adormilados en una estancia obviamente sentados.
4o. Pidieron dos mil pesos para pañales. Les dijimos que nuestra persona no usaba pañal que iba por sí misma al baño. Contestaron que no importaba, que al poco tiempo por imitación los iban a usar. Es decir, en vez de que vaya la persona para adelante irá para atrás. Y así sucesivamente, nos dimos cuenta que no hay lugares con buena atención y sí cobran un dineral, les brillan los ojos y pelan los dientes cuando hablan de dinero. Este es un negocio aparte. Dicen que aquí los mandan a esos lugares cuando ya están muy enfermos. En otros países se van para vivir cómodamente y porque son lugares dignos. En México, carecemos de esa cultura, y si tomamos en cuenta lo que el testimonio de Anamari, imagínense si también lo pongo como punto cinco.